En los últimos años, la tecnología LED se ha convertido en la principal competidora en el mercado de la iluminación. La eficiencia energética, la durabilidad y la calidad de luz que ofrecen las lámparas LED han eclipsado a otras opciones como las lámparas fluorescentes y fluocompactas. Sin embargo, para ciertos ambientes y usos, la fluorescencia sigue siendo una opción imprescindible.


Pero, ¿qué es la fluorescencia en la iluminación y por qué sigue siendo una excelente opción para oficinas, talleres y almacenes? A continuación te contamos más sobre las lámparas fluorescentes, sus usos y su clasificación para que puedas elegir de mejor manera la lámpara que necesitas o que más te convenga.

 

 

¿Qué son las lámparas fluorescentes?

La fluorescencia se basa en hacer visibles los rayos de luz ultravioleta, que son invisibles para el ojo humano. Esto se logra mediante un elemento fluorescente que recubre el interior del tubo.


A diferencia de las lámparas incandescentes y halógenas, que producen luz a través del calentamiento de un filamento, las lámparas fluorescentes producen luz a través de una descarga eléctrica controlada por un balastro y un cebador, este proceso ilumina el interior de la lámpara, haciendo que emita luz.

 

 

Ventajas de las lámparas fluorescentes

En primer lugar, la fluorescencia produce una luz blanca, muy similar a la luz natural, que reproduce el sol y la realidad en la que nuestros ojos ven, lo que permite tener un acercamiento a los colores y formas mucho más precisas.


Además, su capacidad lumínica es muy alta, es decir, con menos vatios, produce más luz que otros sistemas de iluminación. Cabe destacar que la cantidad de luz que produce no solo depende de la potencia de la lámpara, sino también de su tamaño.


Cuanta más superficie tenga la lámpara, más luz producirá. Por ello, en lugares como escuelas y centros comerciales podemos ver lámparas fluorescentes alargadas.


Otra ventaja de la fluorescencia es que no genera calor, por lo que todo su consumo energético se destina a producir luz. Esto significa que la fluorescencia es mucho más eficiente que otros sistemas de iluminación, como las bombillas incandescentes.


De hecho, las lámparas fluorescentes pueden llegar a ahorrar entre el 60% y el 80% en consumo eléctrico respecto a las bombillas incandescentes.


Por último, el precio de las lámparas fluorescentes es mucho menor que el de las lámparas LED, sus principales competidoras en términos de ahorro y calidad de luz.


Por ello, las lámparas fluorescentes siguen siendo una excelente opción para ambientes y usos específicos, como oficinas, talleres,  almacenes, escuelas, centros comerciales y estadios, entre otros.


Su capacidad lumínica, eficiencia energética y precio la convierten en una alternativa eficaz y rentable para aquellos que buscan una iluminación de calidad y asequible.

 

 

¿Qué tipo de iluminación proporcionan las lámparas fluorescentes?

A la hora de elegir la iluminación adecuada para cada espacio, es importante tener en cuenta factores como la funcionalidad, el ambiente que se quiere crear y la eficiencia energética.


En este sentido, las lámparas fluorescentes y fluocompactas siguen siendo una opción interesante para determinados ambientes. Aunque la irrupción de las lámparas LED ha ensombrecido otros sistemas de iluminación, como los fluorescentes y fluocompactes, estos últimos siguen siendo imprescindibles en determinados espacios, ya que ofrecen una serie de ventajas relevantes.

 

 

Luz blanca o fría

Este tipo de iluminación reproduce bien los colores, por lo que es ideal para lugares que requieren una buena visibilidad como; un estudio fotográfico, lugares con mucha concurrencia, escuelas o centros de trabajo, etc.


Además, su capacidad lumínica es muy alta y produce más luz con menos watios que otros sistemas, lo que se traduce en un ahorro energético considerable.


Es fundamental destacar que existen diferentes tipos de luz dentro de los fluorescentes y fluocompactes, como la luz cálida, la luz día y la luz blanca o fría. Esta última está indicada para sitios que necesitan la máxima luz posible, como garajes, trasteros, oficinas o jardines. 


Para identificar este tipo de luz, la bombilla debe llevar un distintivo que lo indique y suele medirse en grados Kelvin, expresando la temperatura del color. Las luces blancas o frías son aquellas que superan los 5000 grados K.

 

 

Clasificación de las lámparas fluorescentes

La iluminación fluorescente es una opción popular en hogares y empresas debido a su eficiencia energética y durabilidad. Sin embargo, hay varios tipos de fluorescentes disponibles en el mercado, cada uno con diferentes características y usos.

 

 

Tubos fluorescentes

Los tubos fluorescentes son la opción más común en puntos de trabajo y comercios. Están disponibles en tres tamaños: T5, T8 y T12. Los tubos T5 son los más modernos y eficientes, y suelen ser de luz blanca, fría, natural o amarilla.


Los T8 son menos eficientes que los T5, pero aún se utilizan en algunas aplicaciones. Los T12 son los más antiguos y menos eficientes. Las lámparas de tubos fluorescentes también se encuentran en presentaciones circulares y los especiales para acuarios y plantas.

 

 

Lámparas fluocompactas

Las lámparas fluocompactas son una mejora de los tubos fluorescentes y pueden ser empleadas en lámparas convencionales. Están disponibles en varios formatos, como en forma de stick, en espiral, globo, vela, clásica y formato dicroica. Cada formato está diseñado para adaptarse a diferentes empleos y estilos de decoración.


Los formatos en forma de stick y espiral son adecuados para luminarias cerradas, mientras que los globos son decorativos y se pueden utilizar en lámparas abiertas. Las lámparas fluocompactas en formato vela son ideales para pequeñas lámparas de estilo clásico, mientras que las clásicas sustituyen perfectamente a las bombillas incandescentes.

Saca el mayor rendimiento de las lámparas fluorescentes

Si bien es cierto que el encendido y apagado constante de las lámparas fluorescentes acorta su vida útil, dejarlas encendidas innecesariamente también aumenta el consumo de energía y, por lo tanto, la factura de electricidad.


Por esta razón, lo ideal es apagarlos siempre que no se necesiten, pero si se prevé que se volverán a necesitar en un corto plazo de tiempo, es mejor dejarlos encendidos.


Otro factor a tener en cuenta es el tipo de balastro que tenga la lámpara fluorescente. Los balastros electromagnéticos antiguos pueden hacer que la lámpara parpadee al encenderla y afectar su vida útil, mientras que los balastros electrónicos modernos no tienen este problema.


Si tienes lámparas con balastos electromagnéticos, es recomendable cambiarlos por electrónicos para prolongar la vida útil de las lámparas.


En elektron contamos con una gran variedad de lámparas fluorescentes que podrán ayudarte a mejorar tus espacios y a obtener mejores rendimientos que en el presente blog se describen. Escríbenos para saber más sobre qué tipo de lámparas son mejores para tus espacios y tus objetivos.


¡Te esperamos!